• ¿RIQUEZA O PROSPERIDAD?

    La incapacidad para diferenciar entre ser “rico” y ser “próspero” puede ser una de las razones por la que los actuales regidores de la Diputación de Gipuzkoa o los del Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián yerran, tanto en las soluciones como en su visión económica del Territorio y su capital.

    Por “prosperidad” se entiende “buena suerte o éxito en lo que se emprende”, por “riqueza”: “abundancia de bienes y cosas preciosas”.

    Desde ese punto de vista, Gipuzkoa ha gozado de periodos de prosperidad, pero no ha sido especialmente rica, no ha tenido ingentes recursos naturales, ni vastos terrenos de cultivo.

    Lo que sí ha tenido es especial capacidad para aprovechar sus limitados recursos, su situación geográfica y voluntad de hacer de la necesidad, virtud.

    La prosperidad de la que gozamos ha venido precedida, entre otras cosas, por lo que la misma definición contiene: el “éxito en lo que se emprende”.

    Si no se es capaz de ver esta realidad histórica, difícilmente se podrán alumbrar ideas que mejoren o impulsen el Territorio.

    Carentes de la riqueza que provee el contar con recursos naturales, nos hemos visto obligados a crearla y si no la creamos, difícilmente la podremos distribuir.

    Y la riqueza crece con una observación económica precisa que sirva para determinar qué proyectos son estratégicos. Crece con la decisión de ponerlos en práctica. Crece con el convencimiento de que, como en la contra reloj por equipos, el bienestar de una sociedad no lo marcan los que más tienen.Crece cuando se es capaz de determinar cuáles son las empresas que sirven de tracción en nuestra economía y se les da apoyo. Crece cuando se entiende que emplear recursos en Investigación para las empresas y en Formación para las personas, no sólo no es una inversión, sino que se ha convertido en una necesidad.

    Crece cuando aceptamos que quien compra nuestros productos lo hace por que somos competitivos. Crece cuando se entiende que para hacer llegar nuestros productos al exterior es preciso contar con importantes infraestructuras en permanente actualización.

    Aumentar la presión fiscal a ciudadanos y empresas, ralentizar determinados proyectos… puede ser comprensible si responde a una situación concreta, muy puntual, de coyuntura; pero no resulta comprensible cuando responden a una visión más amplia y genérica.

    Mantener la premisa de que la prosperidad que ha gozado Gipuzkoa en las últimas décadas se debe a haber sido una especie de País de Jauja, sin tener en cuenta el esfuerzo y la correcta utilización de las herramientas político-económicas existentes, es un error de salida que condiciona toda la carrera de obstáculos posterior.

    Quien no quiere o puede aceptar la realidad en la que vive, tanto propia como la de su entorno, puede acabar dirigiendo un Gobierno Foral cuyo único proyecto estratégico sea la forma en la que recogemos la basura o al mando de un Gobierno Municipal que, en pleno siglo XXI, proyecta huertas públicas para fomentar la soberanía alimentaria de una ciudad que ronda los 200.000 habitantes.

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  • Egilea:Noel David on 2012/06/09, 01:18

    Tu forma de pensar me ha gustado mucho, y se aplica no solo a tu sector en particular, ser concientes, aceptar la realidad, y diferenciar entre riqueza y prosperidad, Genial, gracias por compartir tu punto de vista. Saludos y Éxitos.

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  • Egilea:Basta con ir más despacio... - Pedradas on 2012/03/18, 16:33

    […] semana Juanra Viles, concejal del PNV en el Ayuntamiento de Donostia, ha publicado en su blog: ¿Riqueza o prosperidad?. Me vale esa distinción entre riqueza y prosperidad. No hemos sido ricos jamás; a lo sumo hemos […]

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